De los cinco sentidos, el olfato es uno de los que está más activo y logra conectarnos con nuestras emociones, haciéndonos viajar al pasado y navegar por el inmenso mar de momentos que un simple aroma nos puede hacer recordar, por ello, las velas aromáticas han cobrado un importante valor en la vida de una vasta multitud de personas, pues, tanto sus sutiles fragancias como sus características decorativas, engalanan salones y despiertan sensaciones.

Generalmente las velas perfumadas de alta calidad como las que compramos la semana pasada en kivole.com para la oficina, están hechas de aceites esenciales extraídos de grandes cantidades de plantas y flores -lo que explica su agradable olor-, los cuales posteriormente se mezclan con otros elementos como colorantes que, además de agregar vistosa belleza ideal para adornar cualquier espacio, ya sean salas, balcones u oficinas, sirven para complementar el aroma que desprenden las mismas antes, y después de estar encendidas.

Para su preparación también se utiliza cera de parafina, un material inodoro pero indispensable que permite el funcionamiento de cualquier vela. Asimismo, muchas de las velas aromáticas contienen fuertes pigmentos que contribuyen a una mayor duración del color que otras sin este tipo de elementos.

Tipos de velas aromáticas para distintos momentos

No solo se trata de velas perfumadas con olores de flores, vainilla o chocolate. Estos utensilios que armonizan el entorno en donde se encuentran, se clasifican entre varios tipos, orientados a complacer distintos gustos o para adaptarse a gran variedad de ambientes u ocasiones.

Las más utilizadas en eventos especiales como aniversarios, cumpleaños, bodas o celebraciones similares, son las velas perfumadas decorativas y las decoradas. Las primeras, regularmente son más anchas que las demás y tienen diversas figuras talladas sobre su superficie; mientras que las segundas, están hechas con formas de algún personaje reconocido, objetos llamativos, números o incluso letras que sirven para formar palabras al ordenarlas junto a otras velas de la misma clase.

Otras de las velas aromáticas más conocidas y también las que suelen desprender mayores fragancias, son las envasadas. Sí, se trata de esas que seguramente has visto en alguna tienda y que están dentro de vasos o potes de cristal, así como en latas, todos sellados herméticamente o con tapas, lo cual ayuda a que el perfume se contenga dentro del envase hasta ser destapados, liberando la esencia con fuerza y de un solo golpe incluso sin encenderla.

De igual manera, existen las velas de cirio, que suelen ser un poco más largas y delgadas para poder colocarse en candelabros, siendo perfectas a la hora de decorar un salón durante algún evento de gala. Del mismo modo que las anteriores, se pueden conseguir de distintas fragancias y colores.

Asimismo, las velas de té se suman a esta lista. Son las que se emplean con quemadores de esencias y lámparas pequeñas, por lo cual algunas de ellas vienen en aromas neutros, mientras que otras tienen varios olores y bellos colores útiles para realizar hermosas ornamentas.

Por último, para cuando de aromatizar el ambiente y llamar la atención al decorar se refiere, están las velas flotantes, las cuales, tal como lo sugiere su nombre, debido al ligero peso que poseen, se pueden poner sobre el agua, adornando estanques, peceras o recipientes de cristal de los que dispongas en cualquier habitación.

Posibles usos de las velas perfumadas

Ya que conoces las diferentes clases de velas aromáticas que existen, querrás saber cómo usarlas. Aunque esto depende de la ocasión, creatividad, o necesidad de cada usuario, comúnmente se utilizan en reuniones con familia y amigos –en el caso del hogar-, en las que se pretende alimentar un entorno de paz y armonía.

También, como ya hemos comentado, las velas perfumadas se utilizan en oficinas u otros espacios laborales, lo que contribuye a marcar una identidad propia y hacer que cualquier cliente se sienta en confianza y plena armonía.

Aunque lo más común por lejos, es el uso de estos implementos decorativos para dar un toque diferente y original en fiestas u otras ceremonias importantes, puesto que sus colores y figuras llamativas, a la par de los increíbles aromas que desprenden, garantizan una huella en la memoria de cualquier persona.